Vision docente

Dame sencillez y dame profundidad, líbrame de ser complicada o banal en mi lección cotidiana Dame el levantar los ojos de mi pecho con heridas, al entrar cada mañana a mi escuela. Que no lleve a mi mesa de trabajo mis pequeños afanes materiales, mis mezquinos dolores cada hora” ( G. Mistral,1919)

La oración de la maestra – Poemas de Gabriela Mistral (poemas-del-alma.com)

Los chilenos crecimos con poesía, fueron nuestros primeros profesores, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro, Pablo Neruda, Cecilia Casanova y tantos, todos ellos de alguna forma entraron en nuestras letras, en nuestras escuelas , los maestros los usaban como “muletillas”, quizá para encantarnos, quizá porque el dicho común dice “en este país largo: corre poesía por las venas” y “el verso sea llave que abre mil puertas” (Huidobro). No sé cuantos libros de antologías tuve en casa, no sé cuanta poesía nos ha envuelto, sé, que todos los chicos de las escuelas chilenas escriben por lo menos un libro de antología poética con sus compañeros, que escribimos para “Chile en 100 palabras“, que usamos dichos para todo.

Cuando pienso en visión de la docencia, pienso en poesía, esa que muta, que cuenta de forma linda lo que a veces es feo, cansador, ejercedor de presión, pero , a pesar de eso, nunca pierde su lindura.

En química, el principio de incertidumbre (Heisenberg) señala en términos generales y fáciles ”no se puede saber con exactitud en forma exacta y simúltanea la posición y la velocidad de los electrones mientras giran en torno al núcleo atómico”, si me esforzara y quisiese saber la posición no podría saber la velocidad, el electrón dejaría de moverse. Esta misma incertidumbre, la vivo como profesora cuando no sé exactamente como se renuevan las prácticas educativas, cuál es mi papel exacto en el cambio, cuál o cómo debe ser la respuesta de mis directivos y alumnos, cuál es la demanda social que exige tal renovación.

Así como creo en la obligación del profesor de enseñar con amor, de estar preparado, creo también en el rol fundamental de la familia que es la primera escuela, creo que una madre es madre no solo de su hijo, asi como un profesor no es profesor solo de su curso, sino de todos los niños. Creo en la responsabilidad social y compartida. Creo que los alumnos deben tener obligaciones, deben aprender de todo y ser apoyados para que entiendan su rol de alumno frente a la modernidad y frente a sus profesores.

Cambia el rol del estudiante, cambia el rol del docente en función de todas estas nuevas necesidades sociales, de este nuevo mundo integrado inter- multi- pluricultural y también con tinte pluricéntrico, en especial cuando hablamos de un español que cuenta con múltiples variedades o formas estándares, hablamos que el perfeccionamiento constante de los docentes se hace una obligación, y ¿cómo no?. Ninguno de nosotros quiere quedarse atrás. Más si pensamos en el compromiso moral que tiene la nueva escuela con los cambios sociales del mundo actual, esa reflexión, me hace creer en la escuela, seguir en la búsqueda, para mi, este máster es parte de la búsqueda, quizás un nuevo inicio.

Hace unos años enseñaba en Chile (a la antigua) hoy en Alemania, suelo ponerme delante de una pantalla de computadora y hago o escucho clases, aprendo sobre cosas que no pensé que existían, tengo problemas con una Dokumentenkamera “Elfo L-12F”  que no imaginé  y confundí con proyector de “diapositivas”, así cambiamos…

La calidad del profesorado determina la calidad del sistema educativo, la calidad del sistema educativo detona en la calidad de seres humanos que somos y formamos. Los retos de la docencia son muchos y grandes, y esto debe ser reconocido por todos, no creo que un profesor que ama la docencia, el bullicio y el olor al liceo sufra por eso si es reconocido y respetado.

También es importante, saber y recordar que no somos islas, los profesores más que otros profesionales debemos trabajar en equipo, crecer en equipo, ¿cómo podría un profesor crecer si no comparte su conocimiento?, y juntos luchar o estar de pie, para que los gobernantes y aquellos que tienen las riendas en la educación sean justos con esta profesión y con nosotros los docentes, que somos base para todas las otras profesiones.